domingo, junio 16, 2019
El Fisicoculturismo te transforma…

El Fisicoculturismo te transforma…

El fisicoculturismo es una disciplina que te transforma en muchos sentidos.

El cuerpo de siempre comienza a perderse, ya nunca más vuelve a ser el mismo, se convierte en una suerte de escultura donde tu trabajo diario hace el arte de los detalles.
Te emprendiste en una preparación y todo tu ser se llenó de adrenalina, te entusiasmó pensarte sobre un escenario, te sentiste seguro, fuerte y capaz.

Con el correr de los días el cansancio empezó a asomarse, la dieta comenzó a sentirse pero nada podía borrar la ilusión de llegar a la meta, de pensar en el día final, ese día en el que te pones el traje,, sí,, esa malla que elegiste con tanto amor y dedicación, para hacer de ese día un momento único y para siempre, porque pese a ser un instante, cada momento arriba del escenario no se olvida jamás.

Estás a mitad de camino y las preguntas se te hacen innumerables, aparecen los planteos, la confianza ya no es tan feroz como antes, aparece la duda, el miedo, la incertidumbre…. La angustia. Estás cansado, por momentos abatido pero sin embargo hay una fuerza adentro tuyo que no se detiene, y así… con ese bagaje de sentimientos te vas a entrenar, dejándolo todo, volviendo a tu casa hecho una piltrafa pero con el espíritu fortalecido.

Tu vida social se empobrece al igual que tu economía, no tenés un mango pero igual apostás… sí! Apostás a tu sueño, a eso que sentís adentro tuyo y que no todos entienden, a eso que te dibuja una sonrisa cuando te imaginas llegando.
Por momentos te sentís solo pese a todos los elogios que te rodean, y ahí en esa soledad te encontrás con tus miserias, con esas que en ocasiones te acosan, te dan miedo.

Casi al final, el miedo se intensifica, ya no te ves en el espejo, la transformación de tu cuerpo ha sido tan acelerada!… el trabajo de todos estos meses ha hecho lo suyo. Te mirás sin verte, por momentos te reconocés en ese nuevo cuerpo y por momentos no, parece que te falta mucho, que el tiempo no te alcanza, ¡¡¡¡que no llegás!!!!
Y finalmente llega ese día, el día en que te dan un número que representa a tu nombre y apellido, estás contento pero también perdido, estás nervioso y también entusiasmado, estás hambriento y agotado pero esa fuerza adentro tuyo todavía no se detiene. Estás ahí… esperando tu momento… ese que imaginaste que sería único.

Y entonces… tu nombre es llamado a subir al escenario… y aparecés vos, fortalecido. Porque hiciste del miedo una nueva fuerza, porque ya no se trata de verte sino de mostrarte, porque esa fuerza interior… tu deseo te impulsa.. e hizo de vos éste… éste que ya no es el mismo y no lo serás jamás, porque además de transformarte físicamente, te transformaste, porque si hay algo que el culturismo revela, es la posibilidad de vencer los peores obstáculos, esos que se arman en tu cabeza, esos que ya vienen programados, esos que ni conocías que existían en vos.
Apareciste en el escenario fortalecido, y eso se notó, todos vieron la fuerza de tu espíritu que acompañó cada pose de tu cuerpo.

Porque llegaste, porque no retrocediste, y porque hiciste de cada debilidad una fortaleza que, desde hoy y hasta siempre, te acompañará en cada momento… hasta que llegue el día… en que tu nombre sea nuevamente llamado a subir al escenario.

Basado en el relato de atletas.

Lic. Deborah Chahnarian
Presidente FMA
Especialista en Psicología Clínica
IG: @deborah.chahnarian